Las asociaciones fotovoltaicas negocian en el Ministerio de Industria el nuevo marco regulatorio

Jueves 04 | 03 | 2010

Un jugador (Ministerio de Industria) tantea con apuestas más o menos osadas y sus tres compañeros de partida (AEF, APPA y ASIF) resisten el envite sin renunciar a puntualizar alguno de ellos. Así transcurren las reuniones en las que los cuatro participantes (póker de ases fotovoltaico) dirimen la revisión del marco regulatorio para un sector que demanda estabilidad.

La partida, los encuentros, están teniendo un carácter constructivo, lo cual no impide que la coincidencia y la diferencia se encuentren frente a frente y convivan con frecuencia. El Ministerio de Industria da la sensación de estar apurado, de querer tener terminada cuanto antes la revisión de las normas que regularán la actividad fotovoltaica. Los representantes del sector también quisieran que la nueva normativa se conozca cuanto antes y acabar de esa manera con el período de incertidumbre que se está viviendo, pero no tienen prisa porque se aplique.

El Ministerio de Industria preferiría que la partida se prolongase semanas antes que meses. El ajuste, en su opinión, es necesario por muchos motivos. En el apartado económico se apuntan algunos como la bajada de los precios de los equipos fotovoltaicos, la situación económica general o los márgenes excesivos en las venta de proyectos de están dentro del Registro de Preasignación de Retribuciones. Y en el capítulo de operación se abordan asuntos como la calidad de las instalaciones y la bajada de la demanda eléctrica que impide una mayor penetración de las energías renovables. Por todo ello, Industria plantea tres reformas: reducción de las tarifas, simplificación de los trámites y orden de calidad.

Menos tarifa para el mismo cupo

La gran insatisfacción de la industria fotovoltaica se produce cuando el Ministerio de Industria da las cartas en la mano en la que la apuesta son las tarifas y el cupo. El gobierno ha afirmado su decisión de bajar las tarifas y de mantener el cupo actual que limita a 500MW la potencia fotovoltaica que se puede instalar cada año. Este binomio es el que disgusta a la industria, que desde hace meses afirma que el problema no es la tarifa, sino un cupo excesivamente limitado que cercena las posibilidades de crecimiento del sector. Las asociaciones fotovoltaicas están decepcionadas por la inflexibilidad mostrada hasta el momento por el gobierno en este asunto ya que, en su opinión, si la bajada de las tarifas no va acompañada del aumento de cupos de está rompiendo el espíritu del Real Decreto 1578/2008, la norma que ahora mismo rige la actividad.

Las conversaciones celebradas en la sede del Ministerio de Industria han dejado momentos que explican gráficamente lo que allí se está viviendo. Según ha sabido Energías Renovables, un representante del gobierno ha llegado a hablar de una bajada en la tarifa del 60%. Dato que ha sido escuchado por las asociaciones fotovoltaicas como un globo sonda, sin más, para intentar averiguar hasta qué recorte estarían dispuestas a aceptar. En esa misma reunión se mencionó la posibilidad de que bajaran más las percepciones para las instalaciones en suelo que para las de tejado, e incluso se aventuró que se podrían quedar tal y como están para las cubiertas más pequeñas.

Ministerio de Industria y asociaciones fotovoltaicas coinciden en la necesidad de simplificar los procedimientos para las instalaciones. Las asociaciones están de acuerdo en que esa simplificación debe contemplarse para todas las instalaciones de baja tensión, hasta 100 kW de potencia.

La tercera reforma que quiere afrontar el ejecutivo es la orden de calidad. Todos los módulos fotovoltaicos tienen una serie de certificaciones de calidad, pero las instalaciones no.

Fuente: Energías Renovables